Mientras en la mayoría de los países se desarrollan con velocidad soluciones tecnológicas como respuesta a las aglomeraciones en las instituciones públicas y privadas, en este mundo regido por el coronavirus veo con tristeza y decepción que en Ecuador ocurre todo lo contrario. Y es que parecería que en la concesión de los turnos y citas online, algunos encontraron otra vía para hacer dinero fácil.
En el Registro Civil eliminaron de su página web la opción de sacar turnos. Enviar mails –correo electrónicos– a la institución es como estrellarse contra una pared. Cuando los ecuatorianos creíamos y confiábamos que dicha institución se había vuelto más eficiente, nos damos cuenta que ahora –en la pandemia– cuando más la necesitamos –desde afuera–, sigue siendo alejada de la modernidad. (O)
María Stefanía Solá Zorrilla, ingeniera en Sistemas Computacionales, Suiza